VERÓNICA
Busco esa foto en la que estoy de pequeña con Verónica, mi muñeca. La encuentro y no sé cómo la estropeo. No me enfado. No sé a quién podría interesarle. Nos gusta dejar recuerdos pero a veces pueden resultar un incordio. A lo que iba, entonces echo un vistazo rápido -me encantaba hacer fotos y revelarlas, ahora me agobian, tantas y tantas- y me encuentro esta flor, delicada, esta ilustración, potente, y entonces digo "me vale" Y no sé si es por lo a gusto que tuve siempre a mi muñeca entre lo brazos o por esta mujer que nos hizo tanto sonreír y que decidió partir, concluyo que estos colores, esta ligereza y este dedo que parece tan inocente sea todo para ellas. No tengo nada más que decir. Parecían las dos tan ingenuas. Gracias