CALMA
Calma. Me responde mi hija al preguntarle qué le sugiere esta imagen, "me produce calma". Todo tan frágil. Y a la vez tan limpio y hermoso. ¿Debe de ser así nuestro corazón al nacer? La sombra, difuminada al fondo, se ensancha. Representa tal vez las prisas, el agobio, el no perderse nada de cursos, de cine, de teatro, de viajes, de recitales, de deporte, de series, de estar en una red, en dos o en todas, hacer, hacer, hacer. Mientras la luna nos invita a que miremos si está menguante o llena, el mar nos solicita que escuchemos su rumor o su bravía, el caldo se entristece si lo bebemos rápido, los petalos de alguna flor esperan nuestros delicados dedos para sorprendernos y la montaña desea que percibamos sus olores. ¿Sabrán los niños y niñas de hoy lo que es la calma?