SENCILLEZ
Ha salido de un cuaderno antiguo. Se le vé contento, se agradece su naturalidad. No tiene móvil, no existían. ¿Cuántos años debe de tener ahora? Alegra esa mirada y su camisa blanca, también la camiseta, todo tan fresco. Se sujeta con suavidad, su mano oculta. No hay prisa. Insinua decir algo, pero calla ¿Cómo estará ahora su mirada de franca?. Dejémosle así, puro, a la expectativa, sin gesto apabullante, sin mensaje nosotros que escuchar. Un mástil le acompaña y el blanco, tras su pelo bien moreno, vuelve a aparecer. Se agradece verte en estos tiempos. Blanco y azul. Mis respetos.

Comentarios
Publicar un comentario